Exceptuando el nordeste de Santa Fe y Entre Ríos, las
lluvias continuaron ausentes en el resto de las regiones
trigueras. Casi o totalmente cerradas las ventanas de
siembra, sea por pasadas ya las fechas óptimas de
siembra o por la no utilización de variedades de ciclo
corto en gran parte del centro norte de la región triguera,
la superficie ha implantar con trigo de todo tipo a nivel
nacional ha sido recalculada transitoriamente en 2.960.000
hectáreas, un 7,5% inferior a la proyección que
sosteníamos dos semanas atrás.
De confirmarse,
disminuiría un 35% respecto de la zafra pasada y la menor
desde que se tiene registros históricos del cultivo en el
país.
La prolongada falta de precipitaciones desde hace
varias semanas en Córdoba, Santa Fe, La Pampa, en el
oeste, sudoeste y en el norte de Buenos Aires ralentizan
las coberturas de modo tal que solo se ha sembrado el
41,3% de lo implantado a similar fecha del año anterior. Más significativa es la reducción del progreso de de la
implantación al vincularla con la del ciclo agrícola 2007/08 que asciende al 62 por ciento.
En los últimos siete días
se adicionaron 200 mil hectáreas provenientes de la mayor actividad en las siembras del sudeste de Buenos Aires
y en Entre Ríos debido a un mejor nivel de humedad en los suelos. Este escenario origina una disminución de
siembra menor a la estimada inicialmente. Si bien, la superficie ocupada con el cereal no tiene un peso muy
importante en el contexto nacional, las lluvias que vienen recibiendo el extremo nordeste de Santa Fe, además de
mantener un buen ritmo en las coberturas y estado del cultivo impulsaría un aumento de la extensión cultivada en
esta región. Sin embargo la actividad es casi nula en las restantes zonas trigueras.
Córdoba ha registrado un
escaso nivel de implantación limitada solamente a lotes con riego o provenientes de un barbecho prolongado.
Similar es el escenario en casi toda la extensión agrícola santafecina como así también en La Pampa, perfilando
reducciones importantes en el área a sembrar. No escapan a esta situación el oeste y sudoeste de Buenos Aires
con persistencia de suelos muy secos. Las escasas coberturas realizadas en estas regiones carecen en muchos
casos de una aplicación tecnológica apropiada.
Las perspectivas climáticas para los próximos días no son
promisorias: Los modelos climáticos indican que las precipitaciones se concentrarán en el extremo nordeste y
sudoeste del área agrícola nacional (10-25mm en esta última. Insuficientes para revertir la fuerte sequía), siendo nulas en el resto acentuando el déficit hídrico. Si el pronóstico no es equivocado y la seca persiste hasta fines del
corriente mes, es probable que la superficie triguera de la actual campaña agrícola pueda sufrir un recorte mayor
al estimado en el presente informe.
En el Centro Norte de Córdoba, las perspectivas que avancen las implantaciones con el cereal cada vez son más escasas
y no habría prácticamente ningún cambio con respecto a la semana anterior. La falta de humedad sigue condicionando las
implantaciones en el departamento de San Justo (San Francisco) en el noreste de la provincia mediterránea. Hacia el centro
provincial, en vecindades a Villa María, los escasos lotes sembrados no superarían el 15% de lo que se implanta
históricamente. La superficie cultivada en la región caería un 70% respecto de la campaña precedente.
La situación del cereal en el Sur de Córdoba, no dista mucho de lo que ocurre en el resto de la provincia mediterránea. O
sea, siembras escasas que no superan el 20% del área que habitualmente se realiza, con la consiguiente falta de humedad
y cada vez más cercano el tiempo para que se cierre la ventana de implantación. Todavía para los cuatro departamentos de
la zona (Roca-Río IV-Juárez Célman-PRS Peña), restan unos 20 días para incorporar la semilla. Los técnicos zonales
indican que se harían algunas hectáreas más en PRS.
Peña que en el resto de los departamentos. Capítulo
aparte, la tecnología implementada, que en muchos
casos es nula, utilizando o no cura-semilla solamente,
o muy escasa, utilizando un arrancador en la mejor de
las situaciones. Por el momento se espera una
contracción de la extensión sembrada del orden del
50%, pero sería mayor si ni llueve abundantemente en
el corto plazo.
En el Centro Norte de Santa Fe durante la noche y
madrugada del martes 16 precipitó en la región con un
gradiente de mayores acumulados hacia el norte de la
región. En ésta última permitirán completar siembras
inicialmente previstas y posiblemente permitan
expandir el área cultivada. Disminuyeron los aportes
hacia la zona central, aunque al menos permitirán
implantar algunas superficies en aquellos suelos mejor
provistos.
La generalización de las coberturas requiere
de todas maneras de aportes muy superiores a los
ocurridos. Momentáneamente se perfila un recorte
del área triguera del orden del 48% a nivel regional.
En el Núcleo Norte, la falta de humedad en el este de Córdoba ocasionó una baja muy importante en la superficie cultivada
cuando ya casi no hay margen para implantar el cereal. A las ya menguadas siembras de la campaña precedente se debe
sumar nuevos recortes que ascenderían zonalmente al 65%.
En el sur de Santa Fe, la actividad fue nula. Es muy pobre la
superficie implantada y lo que podría implantarse si llueve al menos en el corto plazo unos 40mm se haría con variedades
de ciclo intermedio y corto con gran prevalencia de estos últimos. Tentativamente la reducción regional sería del 53%
aunque la continuidad de la seca podría aumentar el resorte estimado.
En el Núcleo Sur la actividad es casi nula. Hacia Junín solo se ha cubierto un 5% sobre una intención de siembra reducida a
la mitad de la zafra precedente. Siembras puntuales se realizaron en el corredor Capitán Sarmiento, Arrecifes, Pergamino
dotado de algo más de humedad que en Rojas, Salto, General Viamonte, General Arenales, Bragado, Chivilcoy. Con unos
20mm la implantación se impulsaría aunque para una buena implantación y primeros estadios evolutivos las necesidades
hídricas son mayores. Se evalúa muy bien la humedad del lote antes de arriesgar la siembra.
Hasta el momento se perfila una reducción para toda la región del 46%.
En el Norte de La Pampa y el Oeste de Buenos Aires, la implantación de la simiente al momento es realmente escasa, la
falta de humedad subsuperficial y el malestar del productor por la coyuntura nacional, hacen pensar que con solo 30 días de
ventana de siembra por delante, la superficie cubierta no aumentaría de forma significativa. Los referentes zonales de
América-Villegas-Lincoln indican que al momento las siembras no superan el 25% con respecto a la campaña precedente.
En La Pampa unos 50mm o algo más según zonas y lotes (aquellos que vienen de soja cuentan con mayor humedad)
impulsarían las siembras. Zonalmente se calcula por el momento una caída del 30%. No obstante habrá que esperar dado
que la ventana de siembra se extiende hasta los primeros días de agosto.
En el Sudoeste de Buenos Aires las siembras, no muchas por cierto, se han limitado a una zona comprendida desde Pigüé
hasta Coronel Suárez, es decir hacia el este de la Ruta 33. Una isla hacia Darragueira que recibió mejor humedad ha
implantado algunos cuadros. Hacia el oeste las condiciones de humedad mantienen relegadas las coberturas al igual que al
sur de La Pampa. En la zona de Bahía Blanca y hacia el sur, la actividad es nula y más aún en Patagones y Villarino donde
la extrema sequedad con voladuras de campo impiden técnicamente la siembra. Es posible que con 20-30mm las
coberturas cobren ritmo aún con la utilización de simiente no adecuada para esta fecha y con mínima tecnología. Por el
momento la reducción esperada es del 39% con relación a la cosecha pasada.
En el Sudeste de Buenos Aires las condiciones para la implantación son mejores. En Necochea se estima implantada un
10% de la intención al igual que en el partido de General Pueyrredón y zonas aledañas. Salvo este partido y los de Tandil,
Azul, Balcarce y General Alvarado, si bien los restantes cuentan con humedad superficial, carece de la Sub. Superficial, por
lo que las necesidades de sucesivos aportes son perentorios, si bien la ventana de siembra es amplia todavía. Hacia Tres
Arroyos, G. Chávez, San Cayetano, el progreso de la siembra es de un 30% y hacia Coronel Dorrego aumenta a un 80%.
Esta región tendría una reducción momentánea del 10% en el área cultivada con el cereal.
En Entre Ríos, como se hiciera referencia en el informe anterior, las precipitaciones registradas los últimos días del mes
de mayo, permitieron la recarga del los perfiles, incrementándose así las labores de cobertura de los ciclos largos. Los
pulsos húmedos caídos en las últimas horas movilizarían al productor a la siembra de los ciclos intermedios y cortos. Hacia
Nogoyá (5mm) la caída de la superficie sería no mayor al 20% respecto a la campaña pasada. Lotes implantados en
fechas tempranas ya están emergidos a la fecha. En Ramírez (15-20mm) las labores continúan a paso firme favorecida por
la disminución en el precio de los insumos y una mayor humedad registrada en los perfiles, En este escenario se estima una
caída más reducida de la extensión sembrada que la esperada al inicio de las coberturas (15% con relación al ciclo
precedente. En la zona de Gobernador Crespo (7-10mm) la intención de siembra mejoró debido a la humedad existente en
los horizontes superficiales, produciéndose un avance en la cobertura mayor al 50%. Presencia de lotes con 2 hojas
aparecidas. Se ha completado el área de los ciclos largos, comenzándose a implantar los intermedios-cortos en los cuatro
departamentos que componen la zona de (Colón-Concepción del Uruguay-Gualeguaychú-Tala)
En la Cuenca del Salado, avanzan las siembras en la zona este de la provincia de Buenos Aires, con diferencias en la
superficie a implantar en el norte de la cuenca, donde será sustancialmente menor al año pasado, que en el sur (Mar
Chiquita-Gral. Madariaga) que si bien caería, lo haría con menor intensidad.
En el NOA, están próximas a finalizar las implantaciones, previéndose una reducción de la superficie cultivada en Salta y
Tucumán, principales productoras de la región.