Con un manejo adecuado el girasol no tiene techo. Esta frase resume el espíritu de lo que se expuso y se debatió en este Simposio que reunió a más de150 productores, asesores y técnicos, y que tuvo lugar los días 2 y 3 de setiembre en Santa Rosa, La Pampa.
Fueron dos días a puro desarrollo dónde los principales exponentes girasoleros del país explicaron qué considerar antes de sembrar, cómo evaluar las diferentes posibilidades productivas y sobre todo cómo tratar las variables: agua, suelo, nutrición y elección de híbridos.
El primero en exponer fue el Ing Carlos Feoli Coordinador Técnico de ASAGIR quien presentó el Proyecto Brechas a partir del cual se busca tipificar la brecha entre los rendimientos alcanzables y los rendimientos logrados de girasol en el país y además intenta clasificar su variación interanual e interregional. Las brechas en cuestión son las que existen entre la producción real de productores y los resultados de los ensayos que aportan los semilleros y la red nacional de cultivares.
Según explicó “el negocio sojero es de 240 millones de toneladas en el mundo mientras que el girasol es casi el 10% de esa cifra, esto hizo que la soja se haya quedado con los mejores campos y el girasol fuera empujado a las zonas de clima adverso donde cayó en inestabilidad productiva con otros cultivos.
La búsqueda de ASAGIR apunta a mejorar la competitividad del cultivo, y en este plano se inscribe el proyecto brecha que en los primeros resultados arroja números interesantes clasificando 40.000 datos. De esos números se desprende que en San Luis y La Pampa los ensayos de los semilleros arrojan resultados de 44 qq/h, mientras que los productores líderes obtuvieron 33 qq/h y el promedio de productores obtuvo 18 qq/h. Lo mismo sucedió en el Oeste de Provincia de Buenos Aires y en el NEA donde el promedio obtenido por los productores fue de 13,4 qq/h, mientras que los ensayos daban 22 qq/h y algunos productores líderes lograron en la zona 36,5 qq/h.”.
Para clasificar las razones de estas brechas ASAGIR está trabajando en el desarrollo de métodos que permitan explicar efectos de agua, suelo, física, química, manejo, etc. Además buscan instrumentar un taller de análisis a cargo de expertos donde analizar la información recopilada y lograr una primera aproximación a los factores causantes de esas brechas. Según concluyó el Ing Feoli “la Asociación Argentina de Girasol busca recuperar la competitividad del cultivo para que no siga siendo desplazado de las zonas de más potencial y caer en zonas de climas más adversos con expectativas de rendimientos no mayores a los 16 qq/h que con un 32 % de retenciones deja muy poco margen”.
El segundo turno fue para el Dr. Axel Link , integrante del Centro de Investigación de Yara en Hanninghof, Alemanial quien explicó las características y ventajas de los compuestos químicos con polyfosfatos. Los polysfofatos son un agrupamiento de orto-fosfatos cuya característica diferencial es menor reactividad con el suelo, lo que da como resultado una mayor movilidad en el suelo y una mayor capacidad de absorción por parte de la planta. Se trata de una forma de fósforo más disponible para el cultivo lo que estimula el desarrollo radicular y nutre más tempranamente a los girasoles. Además, tiene poder quelatante sobre algunos micronutrientes tales como el Zinc.
Más tarde el especialista expuso ensayos de fertilización con polyfosfatos en el país y en el exterior, y en todos ellos se demostraban incrementos en la absorción de fósforo por parte de los cultivos, mayor crecimiento y rendimiento de los mismos y mayor movilidad en el suelo. Hablando de productos, la línea de fertilizante YaraMila tienen fósforo bajo la forma de polyfosfatos.
Más tarde el Dr. Axel Link se explayó sobre los beneficios de la fertilización con nitratos y explicó los riesgos de inmovilización que generan los microorganismos del suelo o fijación que sufre el nitrógeno bajo la forma de urea o amonio, cosa que se puede evitar cuando se aplican fertilizantes con nitratos. Además recordó que la temperatura del suelo influye en la disponibilidad del nitrógeno de diferentes fuentes. Cuando la temperatura del suelo es baja (invierno) se puede necesitar hasta 6 semanas con una fuente ureica de nitrógeno, lo que no ocurre con la aplicación de nitrógeno bajo la forma de nitrato gracias a que es la forma como las planta toman este nutriente, la cual no necesita ser transformada en el suelo.
Ante consultas de productores presentes sobre el lavado de nitratos, el especialista respondió que el lavado de nitrógeno sólo depende del manejo que se realice de este nutriente y no de la fuente, y que los posibles lavados que se pudieran suceder bajo condiciones de altísima precipitación son despreciables aun durante el ciclo de cultivo.
En girasol es más fácil levantar el techo que el piso:
Seguidamente el Ing Alberto Quiroga del INTA Anguil explicó qué es el manejo del cultivo en función del ambiente. La agricultura por ambiente es saber qué requiere el cultivo, cuánto le aporta el suelo y el clima, y qué le falta para cubrir con manejo o aporte de insumos. Estas preguntas llevan a pensar si es viable plantar girasol en una determinada zona. Si la ecuación no da para un girasol común habrá que buscar un confitero o un alto oleico para obtener en calidad lo que seguro no se obtendrá en cantidad.
Según explicó el Ing Quiroga “el girasol es una planta muy gastadora de agua, entre los 30 y los 80 días genera prácticamente toda la biomasa. Por eso es que la condición inicial del girasol es mucho más importante que en el maíz. Este cultivo tiene baja capacidad de transporte de agua y baja capacidad de generar stock, esto significa que si no tiene suficiente agua en el arranque ya se pierde inevitablemente una gran parte de su rendimiento potencial. Cuando le falta agua el girasol desprende las hojas.
Una planta de girasol necesita alrededor de 340 mm de agua para llegar a los 3.500 kilos de producción”. Y agregó “el productor muchas veces se equivoca en esa evaluación inicial porque ve las 4 pares de hojas iniciales y piensa que va bien. A 4 pares de hojas todos los girasoles van a rendir lo mismo, en esa etapa no se puede diferenciar que lote va a dar 500 kg y cuál va a dar 4000 kg con sólo observar la planta. Los lotes empiezan a diferenciarse cuando la planta llega a los 6 pares de hojas y comienzan a formar una campana. Recién a los 80 días se puede estar clasificando los lotes para proyectar su rendimiento, hay que saber dónde se está parado mucho antes que eso”.
Desde su larga experiencia en el INTA Anguil explicó que una de las ventajas que tiene esta planta es que sus raíces pueden explorar más de 2 metros, cosa que no sucede con otros cultivos. Por eso es vital saber cuánta agua tiene el lote en profundidad antes de plantar. Un girasol que ha explorado 2,20 mts y que puede sacar 130 o 150 mm del suelo, cambia la ecuación de rindes. El girasol exige mucho en poco tiempo, y si se arranca mal la planta enseguida negocia rendimiento. Cuando se siente con deficiencias de agua o nutrientes “tira” la hoja al suelo y achica área foliar. Si se logra tener un recurso suelo que pueda almacenar al menos 150 mm de agua las posibilidades de buenos rindes están en el 80%, mismo clima, mismo suelo, misma genética.
“El ambiente puede ser diferente en el mismo lote. Dentro del mismo campo se tiene una gran diferencia de agua y eso le pega a la biomasa y al cultivo. Lo mismo sucede con la materia orgánica disponible y con las características del suelo. Si hay 40 % de limo, 80 cm. a la tosca. ¿ Qué genética vale, qué fertilización, qué tecnología? Hay que buscar lotes que tengan vocación productiva para hacer girasol. La elección del híbrido debe estar relacionada con las condiciones del lote a plantar”, aseguró.
Finalmente recordó que la relación entre la textura y espesor de los suelos condiciona la aptitud para la producción. Al variar la textura en porcentajes de arcilla y limo cambia la posibilidad de aprovechamiento de la materia orgánica. Por ejemplo es posible que en Huinca Renancó con 80% de arena, el 1% de materia orgánica funcione muy bien y rinda 3000 kilos.
En ese sentido el Ing. Agr. Martin Díaz Zorita habló aportó su visión sobre nutrición explicando que las limitaciones nutricionales representan una reducción media del 10% de los rendimientos alcanzables y presentó ensayos que arrojaron excelentes respuestas a la fertilización fosfatada. “El fósforo asegura el desarrollo de raíces, mayor tasa de implantación y mejora la tolerancia a sequía. “El nitrógeno regula el área foliar (formación y mantenimiento post-floración) y es importante en la captación de radiación. En fertilización nitrogenada en siembra directa los resultados expuestos son óptimos según los ensayos que hicieron en el NEA y en la en la región pampeana fertilizando con nitrógeno es en V6 donde los rindes superaron los 3000 kgs/h.
Además subrayó la importancia del papel que cumple el boro. Los síntomas de deficiencia de boro se expresan por el anormal desarrollo y expansión de cotiledones y raíces, la deformación de hojas, el mal llenado de granos, y la rotura de tallos y caída de capítulos. Todo esto se puede corregir aplicando boro al suelo o foliar.
Con respecto al nitrógeno recomendó aplicar entre siembra y seis hojas (previo análisis de suelo y faltante de este nutriente). Esa ventana de aplicación es un poco más amplia en sudeste de provincia de Buenos Aires y para nada amplia en el Chaco.
Hay que cosechar la sequía:
El experimentado productor Angel Berardo llegado desde Mar del Plata disparó la frase que refleja la gran oportunidad que tiene el girasol este año, dijo “tenemos que cosechar la sequía”. Se refiere a la recuperación de nutrientes que no fueron utilizados por los cultivos anteriores y por lo tanto este año se encuentran con mayor presencia en el suelo. Esto significa que el próximo cultivo va a utilizar estos nutrientes que se conservaron en el suelo gracias a la sequía en todos los suelos del sur y oeste de Buenos Aires y en La Pampa. Y remarcó: “tengo muchos años en el campo y sabemos que cada año de sequía pronunciada se puede obtener una cosecha récord de girasol”.
Además planteó que el girasol es el mejor antecesor del trigo, básicamente porque el girasol termina de crecer, y de consumir agua y nutrientes a principios de febrero enj la zona pampeana y oeste de Bs As, entonces deja el otoño para que el suelo se reabastezca de nutrientes y recupere agua que es el limitante más importante para el trigo.
Impacto del boro
El boro es el tercer elemento de importancia en el cultivo de girasol, el Ing Alfredo Bono del Inta Anguil comentó su experiencia en el este de La Pampa con fertilización borada. “En la zona de trabajo se realizaron numerosos ensayos de aplicaciones al suelo y foliares, siendo la aplicación foliar la que mostró mejores resultados. Durante las últimas campañas, sobre un promedio de 20 ensayos de campo hubo incrementos de rendimiento del orden de 200 kg/ha, en dos diferentes momentos de aplicación: estado de vegetativo con 6 expandidas, o bien en botón floral”, aseguró. En ciertas condiciones, tal ocurrió la última campaña en el partido de Guaminí, los incrementos de rendimiento por uso de Bortrac pueden ser de hasta 500 kg extra
Como método de diagnóstico, hoy es necesario considerar algunas variables en conjunto que inciden directamente sobre el contenido de este micronutriente en las plantas. Bajos contenidos de contenido de materia orgánica en el suelo, texturas mas gruesas, baja disponibilidad hídrica se relacionan negativamente con la disponibilidad de Boro, incrementando el impacto de la fertilización borada.
En este sentido la Ing Margarita Gonzalez de Yara completó el panorama sobre la importancia del boro presentando resultados zonales de ensayos sobre lotes producción realizados junto a Universidades agrícolas del país, utilizando el producto Bortrac. Los resultaron demostraron un alto impacto sobre el rendimiento y sobre el contenido de aceite en los granos. En la campaña 2008/09, sobre una red de 5 ensayos en los partidos de Rivera y Pellegrini, los Ing. Agr. Facundo Alvira y Javier Pissicini encontraron una respuesta promedio en contenido de aceite de 2.7 puntos, con rendimientos del orden de los 2800 kg/ha. Los análisis de suelo efectuados arrojaron valores por debajo de los umbrales críticos propuestos de 0.3 ppm, confirmando el valor de esta herramienta como predictor de la necesidad de Boro. Algunos de los efectos de Bortrac que explican estos resultados están vinculados a la mejora en el cuaje de granos por su intervención en el desarrollo polínico, la mayor removilización de azúcares durante el llenado, y una fuerte estructura del tallo por su rol en la firmeza de las paredes celulares.
Bortrac es una suspensión concentrada formulada para aplicación foliar, en aplicaciones terrestres o aéreas. “Para incrementar la eficiencia de los nutrientes aplicados vía foliar es importante la selección de las materias primas como comienzo de una buena formulación y el agregado de coadyuvantes que impactan directamente en la performance de los ingredientes activos”. La amplia ventana de aplicación de Bortrac permite hacer coaplicaciones con otros agroquímicos; en www.tankmix.com, de acceso público, pueden consultarse mas de 40.000 mezclas disponibles.
Para completar el tema con consejos prácticos el Ing Daniel Germinara explicó cómo reconocer los fertilizantes de alta tecnología y presentó las ventajas de los productos Nitrocomplex Plus y Nitrodoble.
El cierre del seminario estuvo a cargo del Dr Ado Abram, titular de la Consultora Exante, quien habló sobre las perspectivas político – económicas de la Argentina y planteó que el futuro de la economía argentina seguirán atadas al escenario internacional pronosticó una caída de precios en los commodities para el 2012 si no se preserva el valor del dólar en EE.UU.
Este Primer Simposio Nacional de Nutrición en Girasol organizado por Yara Argentina representó un importante paso adelante para promover las posibilidades del cultivo que lucha por no ser desplazado hacia zonas marginales a partir del conocimiento y el desarrollo de quienes lo producen.